Hay muchas formas de hacer testamento, ya hemos hablado de eso en este otro post: la más común y eficaz es la que se hace ante notario. No obstante, hay personas que fallecen sin haber otorgado testamento porque creen que tienen pocos bienes y que, dado que sus hijos se llevan bien, no tendrán problemas a la hora del reparto.
Certificado de últimas voluntades
Para sabes si una persona otorgó testamento es necesario solicitar un Certificado de Últimas Voluntades o también llamado Certificado de Última Voluntad. Este documento oficial está la reacción de testamentos que una persona ha otorgado a lo largo de su vida, se dice el nombre del notario y la fecha en la que se otorgó. Este documento, imprescindible para tramitar la herencia, se puede solicitar personalmente en las Delegaciones o Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia en las capitales de provincia. Hay que aportar el Certificado de Defunción, que a su vez, nos darán en el Registro Civil correspondiente.
El Certificado de Últimas Voluntades se puede solicitar telemáticamente a través de la página web del Ministerio de Justicia.
Si en ese certificado figura que la persona fallecida (también llamada causante) no otorgó testamento, es necesario tramitar la declaración de herederos abintestato.
Qué es la declaración de herederos abintestato
La declaración de herederos abintestato es un documento oficial en que están nombradas las personas llamadas a heredar, es decir, las llamadas a otorgar ante notario la pertinente cuaderno particional o escritura de partición de herencia de una persona que no ha otorgado testamento. No se trata de la herencia, sino de aquellas personas que tienen el derecho a ella.
El artículo 912 del Código Civil lo define como el instrumento público que tiene por objeto declarar qué parientes son herederos conforme a la ley aplicable a la persona fallecida.
Hasta el año 1993 este documento se solicitaba en los juzgados. A partir de ese años lo hacían los notarios, pero sólo cuando los herederos eran los hijos, los padres o el cónyuge. A partir de 2015 los notarios autorizan este documentos hasta de herederos de cuarto grado, es decir, incluso los primos carnales o también llamados primos hermanos.
Hay casos, muy contados, en los que, incluso habiendo testamento, hay que recurrir a la declaración de herederos abintestato: como el caso de un testamento declarado nulo o cuando un heredero dispuesto en el testamento haya fallecido antes que el testador y en el testamento no se hubiera tenido en cuenta la sustitución de éste; o cuando el heredero no puede suceder porque es incapaz.
Cómo solicitar la declaración de herederos abintestato
El notario competente es el del municipio donde el fallecido tenía su última residencia. Si se trata de una localidad donde no hay notario, puede solicitarlo en cualquiera de los notarios de ese distrito notarial. Te informan en los Colegios de Notarios, hay uno por cada comunidad autónoma.
Uno de los herederos tiene que acudir a solicitar la declaración de herederos abintestato aportando, entre otros, los siguientes documentos originales:
Certificado de defunción
Certificado de Últimas voluntades (para justificar que no otorgó testamento)
Certificado de empadronamiento (para comprobar que el notario es competente)
Libro de familia o certificados de nacimiento de los hijos, certificado de matrimonio, etcétera.
Se trata de probar ante el notario que la persona fallecida tenía tres hijos, por ejemplo, y estaba casado en el momento de su fallecimiento. Con todos esos documentos el notario redactará una acta indicando que se le solicita la declaración de herederos. Aparte de los documentos que el notario considere oportunos, también nos pedirá que le llevemos a unos testigos que conocieran a la persona fallecida.
Pasados unos día el notario concluirá el acta de declaración de herederos abintestato señalando a los herederos legales conforme al Código civil, de tal forma que ya podemos redactar el cuadernos particional para que los bienes lleguen a su herederos y puedan disponer de ellos para su venta, o lo que consideren oportuno.
